domingo, 6 de diciembre de 2009

Escucha nuestro CD "Color de Aceituna"

  1. Color de Aceituna (Original Coro Oro Verde)
  2. Deja que te cante (Original Coro Oro Verde)
  3. Llegó La Navidad
  4. Recuerdos
  5. Pobre nació
  6. El Niño ha nacío ya (Original Coro Oro Verde)
  7. Nana al Niño Dios.
  8. Niño de Belén. (Original Coro Oro Verde)
  9. Si para venir a Belén
  10. Mira que bonita.
  11. A la vera del río. (Original Coro Oro Verde)
  12. Cascabel (Original Coro Oro Verde)
  13. Canción de cuna.
  14. Yo le canto al Niño Dios. (Original Coro Oro Verde)
  15. El Rey del Cielo. (Original Coro Oro Verde)
  16. Navidad. (Original Coro Oro Verde)

En estas Navidades escucha...

COLOR DE ACEITUNA

Villancico original del Coro Oro Verde que da título a su disco "Color de Aceituna".

Autor: Cosme Ortega.
Arreglos: Antonio Román


Este compacto, fue editado el día 8 de diciembre de 2001. Un disco en el que pusimos mucha ilusión porque refleja el trabajo de cinco años de nuestro Coro Navidad a Navidad. El disco se presenta al público con el nombre de uno de sus villancicos más emblemáticos, originales y además de composición propia: “Color de Aceituna” es el sentir navideño del pueblo de Torredonjimeno y alrededores, además de este villancico, el disco tiene otros 8 compuesto por Cosme Ortega con arreglos y dirección de Antonio Román y 7 más de otros autores populares, todos al ritmo de rumbas y tangos. Hay que destacar la colaboración del Coro Infantil de la Parroquia de S. Pedro que ha colaborado en tres de los villancicos de este compacto.
Los beneficios de este Compacto se decicaron integramente a la lucha contra el cáncer.

Letra:

Se han preguntado ustedes, alguna vez, cómo se cundiría, en Belén y sus alrededores, la noticia del nacimiento de un Niño que, con sólo mirarlo robaba el corazón, cómo los que habían tenido la dicha de verlo le contaban a los demás todos los detalles despertándoles una curiosidad tal, que sólo podía ser satisfecha si comprobaban por ellos mismo tanta belleza.
Les invitamos a que viajen con nosotros al pasado y así poder escuchar los comentarios de los vecinos, con este villancico que se titula: "COLOR DE ACEITUNA"

¿QUÉ ME DICES?
¡ASÍ ES! POR LO VISTO HA NACÍO EN BELÉN.
UN CHIQUILLO CON UNAS HECHURAS QUE NUNCA SE HA VISTO NADIE COMO ÉL.
¿EN BELÉN?
¡EN BELÉN! Y ADEMÁS HA NACÍO EN UN PESEBRE.
¡SU MADRE MARÍA!
¡SU PADRE JOSÉ!
¿Y QUÉ PASA CON EL NIÑO?
¿ES QUE ACASO NO LO HA VISTO USTED?
¡NO LO HE VISTO! ¿CÓMO ES?
PUES ATENTO Y ENTÉRESE BIEN.

UN CHIQUILLO QUE TIENE LOS OJOS
VERDE, VERDE, COLOR DE ACEITUNA,
LA CARITA DE ESPERANZA, MÁS BONITA QUE NINGUNA.
LAS MANITAS DE LAUREL, LOS LABIOS DE CARAMELO,
LA PIEL TAN FINA Y SUAVE
COMO UN TROCITO DE TERCIOPELO.
CON EL CORAZÓN MÁS GRANDE,
MÁS GRANDE EL MUNDO ENTERO.

¿UN PESEBRE?
¡ESO ES! Y UNA MULA Y UN BUEY A SUS PIES.
Y UNA ESTRELLA QUE ILUMINA EL CIELO
P’A QUE LOS PASTORES LE VAYAN A VER.
¡PUES VAMOS A VER!
¡P’ALLÁ! VAMOS T’OS.
¿Y ES TAN LINDO COMO DICEN?
¿ES QUE ACASO NO LO HA VISTO USTED?
¡NO LO HE VISTO! ¿CÓMO ES?
PUES ATENTO Y ENTÉRESE BIEN.

UN CHIQUILLO QUE TIENE ...





Villancico original del Coro Oro Verde incluido en su disco "Color de Aceituna".

Autor: Cosme Ortega.
Arreglos: Antonio Román

Uno de los villancicos más emblemáticos del Coro Oro Verde por el que no pasa el tiempo. Es una canción navideña fresca y muy al estilo Oro Verde. Hay que destacar la potente voz de la solista del grupo Mercedes Cámara.


Letra:

EN UN PESEBRE CON FRIO MI NIÑO DUERME
MARÍA LO TAPA, JOSÉ LO MECE .
LOS ANGELILLOS LE CANTAN Y OLÉ,
LOS PASTORCILLOS LE ADORAN Y OLÉ,
TODOS EN LA NOCHEBUENA PARA BELÉN.

DEJA QUE TE CANTE CHIQUILLO QUE YO TE QUIERO
QUE SUENEN GUITARRAS,
SUENE LA FLAUTA, SUENE EL PANDERO.
QUE LOS GITANILLOS TOQUEN SUS PALMAS
MIRANDO AL CIELO.
QUE BRILLE TU CARA NIÑO JESUS IGUAL QUE UN LUCERO.
QUE ESTALLEN COHETES Y DESPLIEGUEN MIL COLORES.
QUE DESPIERTE EL MUNDO
CON UN CONCIERTO DE RUISEÑORES.
QUE PREGONE EL VIENTO
QUE YA LLEGARON TIEMPOS MEJORES.
QUE NACIÓ JESÚS
QUE VINO A SALVARNOS DE LOS TEMORES.

QUE CAMPANILLAS DE CRISTAL
ANUNCIEN Y TRAIGAN AL PORTAL
EN LA NOCHE DE LA NAVIDAD LA PAZ Y ALEGRIA
QUE LAS ESTRELLAS AL BRILLAR
ILUMINEN NUESTRO CAMINAR
Y NOS LLEVEN PRONTO HACIA EL LUGAR
DONDE ESTÁ EL MESIAS.

MONTONES DE REGALILLOS LE ESTÁN LLEVANDO
GENTE SENCILLA QUE VA PASANDO.
UNOS LE TRAEN CARAMELOS Y OLÉ.
OTROS TORTAS Y BUÑUELOS Y OLÉ.
ZAMBOMBAS Y PANDERETAS PARA BELÉN.

DEJA QUE TE CANTE.......




martes, 24 de noviembre de 2009

Contra la Violencia de Género

Carta a un maltratador

Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.Me puse contento antes de tiempo.Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…Y sucedió.Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.

Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz.
II Premio del II Concurso Nacional ‘Carta a un maltratador’, convocado por la Asociación ‘Juntos contra la violencia doméstica’


jueves, 16 de julio de 2009